Por José Manuel Villalobos | Abr 01, 2019

Días atrás después de interesantes conversaciones sobre liderazgo con amigos Directivos, reflexioné sobre ¿qué diferencía a los grandes líderes? ¿qué los hace más efectivos?.

En las organizaciones, encontramos personas altamente preparadas que tienen una posición de liderazgo, pero que al guiar a sus equipos fracasan. La razón en principio, según Simon Sinek, es simple: el liderazgo no se trata de estar al mando, sino de cuidar a las personas a tu cargo.

Si bien la influencia es esencial para el liderazgo, puede complementarse con otras buenas prácticas.

Pensando en esto me vienen a la mente personas que, como dice Jack Welch el empresario que reinventó a General Electric, inspiran a soñar y a aprender más, y a ser mejores. Inclusive cuando algunas de ellas ni siquiera jugaban un rol de liderazgo pero ejercían comportamientos de verdaderos líderes.

Lo grandes líderes se parecen en algo fundamental: están centrados en las personas. Imagino que tú también has conocido a algún líder así en tu vida, al cual admiras y respetas.

Me dí a la tarea de elaborar un listado de comportamientos y buenas prácticas que hacen los líderes de manera constante dentro de su equipo. Identifiqué 10 prácticas esenciales de liderazgo que a continuación te comparto:

 

  1. Conectan persona a persona. Muestran empatía y genuino interés en su equipo. Esto crea una profundas y auténticas conexiones. Saben que su equipo se integra por personas con roles, inquietudes, necesidades y aspiraciones propias.

 

  1. Cohesionan. Reúnen equipos y los consolidan. Promueven un ambiente de confianza, aprecio y participación donde las fortalezas de cada miembro son puestas al servicio del equipo. Estos líderes ponen empeño en maximizar la efectividad en conjunto.

 

  1. Comparten su visión. Un líder sin visión, navega sin rumbo fijo. El líder se asegura de comunicar su visión de manera clara para dar a su equipo una meta poderosa que enciende el fuego y entusiasma con un futuro prometedor para todos.


 

  1. Modelan el comportamiento. Tienen claro cuáles son los comportamientos que deben estimular y poner en práctica dentro del equipo para lograr los objetivos. Son conscientes del impacto que tiene la congruencia, por ello son los primeros en mostrar los  comportamientos, prácticas y actitudes que esperan del resto del equipo.


 

  1. Establecen prioridades. Demasiadas prioridades nos paralizan, nos hacen perder el foco. Un líder de alto impacto lo entiende y sabe que la falta de enfoque puede llevar a que el equipo no se mueva en la dirección correcta ni con la suficiente rapidez. Es por esto que toman decisiones y definen prioridades que orientan las acciones del equipo.


 

  1. Promueven una comunicación abierta. Saben que es clave compartir información y lograr que el resto del equipo también lo haga abiertamente para seguir avanzando juntos. Cuanto más transparente es el líder, más respeto obtiene del equipo.


 

  1. Hacen preguntas clave. Buscan romper el status quo cuando éste se torna obsoleto y ya no crea valor. Evitan suposiciones, y prefieren indagar y clarificar sus impresiones a través de preguntas concretas, de modo que el equipo gana claridad  y asume responsabilidad sobre lo que debe hacer.


 

  1. Reconocen el buen desempeño. Los grandes líderes hacen saber a los miembros del equipo la impresión y el impacto de su trabajo, ofrecen elogios y retroalimentación apreciativa personalmente. Fomentan una cultura de gratitud al interior del equipo. Un líder que no agradece ni reconoce el buen trabajo es un líder que pierde influencia.


 

  1. Celebran los triunfos. No todas las personas trabajan por un cheque, quieren ser parte de algo más grande dentro y fuera de la organización. Los grandes líderes crean un ambiente visible y alcanzable de celebración de logros para mantener la moral del equipo en alto, ya sea que eso signifique un reconocimiento, un desayuno, o una fiesta en grande.


 

  1. Inspiran y empoderan. Grandes líderes saben que la clave para evolucionar y ser los mejores no está en mantener seguidores, sino en crear nuevos líderes. Apoyan el desarrollo de los miembros de su equipo y su crecimiento les hace sentirse en plenitud.

¿Te viste reflejado con alguna de estas prácticas esenciales? ¿Cuál otra añadirías?